Estimables Diputados del Primer Poder de la República.

Aprovecho la oportunidad para enviarles un saludo cordial.

Quisiera compartir con Ustedes, una excelente reflexión sobre los años 50, de la Ley de Defensa del Consumidor que, me envió un amigo de las redes, cuyo nombre es don Carlos R Serrano Pinto.

Me acuerdo perfectamente de esa famosa y espectacular Ley, porque no permitía abusos.

Reproduzco literalmente:

“Desde muchos años atrás, existía en Costa Rica la “Ley de Defensa al Consumidor”, la cual muy claramente estipulaba los porcentajes permitidos para el importador o mayorista, y para el detallista o sea quienes se dedicaban a la venta al público.

 

        Recuerdo muy claramente que los porcentajes establecidos oscilaban entre el 20, el 25% y el 30%.    Las autoridades del Resguardo Fiscal, eran en ese tiempo los encargados del control en ese rubro, bastante estrictos por cierto.

 

        Por poner un ejemplo, se podría leer:   Jarabe para la tos:   Importador 20%        Detallista 30%.     Podría ser 20 y 20, o 30 y 30 etc. etc.

 

        Allá por los años 50, mi padre, farmacéutico de profesión y propietario de un establecimiento en el Barrio La Soledad, por un pequeñísimo error como lo fue, calcular recuerdo una Emulsión de Scott cuyo costo más el 25% de utilidad resultaba X colones más ,272 céntimos, la empleada le colocó bien la marca de los colones pero redondeó a ,275 céntimos, en lugar de irse al más bajo de ,270 céntimos, a lo que obligaba la ley.

 

        Para no cansarlo con el cuento, la farmacia le fue cerrada son sellos y fue asunto de dos días con abogado, para re abrirla nuevamente.

 

        Bastantes años después en los de vacaciones le ayudaba a un pariente en una venta de Repuestos Automotrices, y cuando nos tocaba marcar la mercadería, lo teníamos que hacer con el librito de la Ley de Defensa al Consumidor en mano.

 

        Separado totalmente de ese tipo de negocios, años después me enteré que la ley había desaparecido y los márgenes son los que el comerciante les quiera agregar a su libre decisión, sin que se me ocurra pensar cual fue la razón del gobierno, ni en qué año tomaron semejante decisión.

 

        No omito manifestarle, que si la Oficina del Defensa al Consumidor tuviera un real interés en aplicar esa defensa, ahí tiene una punta del hilo por donde comenzar.

 

        Así de una manera rápida, a la vista de su interés en el tema, lo pongo en autos de lo que no estoy seguro esté usted enterado.

 

        Saludos cordiales y le agradezco su atención.

 

        Carlos R. Serrano P”.

 

Qué interesante sería, conocer del por qué, dicha ley dejo de exigirse para la regulación correspondiente.

¿Por qué la OFICINA DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR no ha luchado por que ésta, sea nuevamente instaurada o establecida nuevamente, para evitar abusos deshonestos?

En todo caso, aquí lo importante sería saber quién o quienes la derogaron y, a partir de qué fecha.

Saludos cordiales

 

Roberto Mora Salazar

Céd: 1-0396-0099

1 de octubre de 2021

https://robertomorasalazar.ticoblogger.com/

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