Estimados miembros de la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Reciban de mi parte, un saludo cordial.

Me he enterado, que el señor Carlos Manuel Alfaro Alfaro, renunció ante la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social, como Gerente Financiero.

En realidad, ello no tiene mayor relevancia, como sí lo tiene, a la persona que aparentemente, van a nombrar en dicho cargo.

Me sorprende profundamente el hecho de que, en la Caja Costarricense de Seguro Social, sobresalen las personas con un triste pasado y no los que han hecho carrera y han sacado el pecho, ante las adversidades en que se ha visto nuestra Caja, simplemente porque no son del grupo del olimpo.

Con el fin de dejar patente el encubrimiento a los funcionarios que incumplen con sus deberes y accionan de manera amañada contra los intereses de la Benemérita y Emblemática Institución, les reprocho como ciudadano y como asegurado, el aparente y próximo nombramiento del señor Luis Diego Calderón Villalobos, como Director Financiero.

Antecedentes:

 

Luis Diego Calderón Villalobos cédula de identidad N° 1-730-517, actual Director de Cobros de la Institución, donde nunca ha sobresalido, al contrario, la morosidad existente ha sobrepasado todos los techos posibles, además, la complacencia con ciertos patronos, muchos allegados a los diferentes gobiernos.

En en el año 1996, Don Luis Diego Calderón se desempeñaba como Tesorero General de la CCSS y, aprovechándose de su puesto, infringe la Ley, obedeciendo la petición de la señora Miriam Coto Gamboa, ex Directora Nacional de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (FODESAF) (persona a la cual, Calderón Villalobos,  no tenía por qué obedecer ninguna orden) procede a abrir una cuenta paralela en el Banco Nacional para que se depositen los dineros, que por Ley, se tenían que hacer en otra cuenta abierta desde tiempo atrás, para ese fin específico.

Con la apertura de esta cuenta, se debilitaron todos los controles que la Caja estaba obligada a ejercer conforme la normativa, tal y como lo dispone el artículo 19 de la Ley N° 5662 y el Convenio de Cooperación, del 24 de enero de 1991.

En relación con la investigación que se llevó a cabo, por parte de la Asamblea Legislativa y la Contraloría General de la República, existe un informe del ente contralor sobre el caso que investigó la Comisión de la Asamblea Legislativa, que indica esa situación, o sea la apertura de esa nueva cuenta, originó un debilitamiento de los controles”.  Así las cosas, la apertura de la nueva cuenta corriente, vino a contradecir el convenio que existía entre la Caja y la DESAF.

Ahora bien, con este mal proceder y, violentando la normativa y el ordenamiento jurídico, el señor Luis Diego Calderón Villalobos, da cabida a que a los seis días de abierta esa amañada cuenta corriente en el Banco Nacional de Costa Rica, doña Miriam Coto -de Fodesaf-, ilegalmente empiece a depositar los dineros aportados por la CCSS, en una empresa privada de la accionista mayoritaria Marita López Cruz, denominada AMERICA CAPITALES PUESTO DE BOLSA, S.A. cédula jurídica N° 3-101-169387.

Cabe destacar, que por el ilícito que cometió el señor Luis Diego Calderón al abrir esa cuenta corriente paralela, la señora Marita López Cruz, accionista mayoritaria de América Capitales Puesto de Bolsa, fue sentenciada a 16 años de prisión en la Cárcel del Buen Pastor, ya que se demostró ante los Tribunales de Justicia su participación en una acción delictiva tendiente a distraer y sustraer montos provenientes de Asignaciones Familiares, que se invirtieron en América Capitales.

El Contralor General de la República de ese entonces, don Luis Fernando Vargas Benavides, declaró ante la Comisión Legislativa que se formó para investigar éste ilícito, (Exp N° 13.176), que el contrato firmado entre Fodesaf y la firma América Capitales Puesto de Bolsa, en el que se llegaron a invertir ¢17.000 millones en un añose concretó en forma ilegal.   Esto, porque quien lo firmó -Miriam Coto- no tenía facultad legal para hacerlo; la ley prohibía inversión de fondos públicos en puesto privados y, además, no contó con el refrendo de la Contraloría.

Don Luis Fernando Vargas Benavides, llevó a cabo estas declaraciones en la Asamblea Legislativa, en vista de la pérdida por más de ¢1.387 millones que tuvo Asignaciones Familiares al invertir en el puesto de bolsa América Capitales.

Ante este fatal procedimiento del señor Luis Diego Calderón Villalobos, la Super Intendencia de Pensiones (SUPEN), multó al Sistema Centralizado de Recaudación (SICERE), al pago de ₵1.543 millones de colones por giros tardíos a las operadoras de pensiones complementarias (OPC).

Según el informe de la Comisión Legislativa y del Plenario, se le solicitó al entonces Presidente Ejecutivo Rodolfo Piza Rocafort, iniciar los procesos de investigación administrativa y disciplinaria, entre otros a Luis Diego Calderón Villalobospor su negligencia a la hora de autorizar y ejecutar los cambios en los sistemas de pago a las unidades ejecutoras que venían funcionando entre la CCSS y la DESAF (FODESAF), ya que con el manejo discrecional de esa cuenta, la dirección de Fodesaf cambió radicalmente el procedimiento legal que data de 1973 y que se incluyó en el artículo 19 de la Ley de Asignaciones Familiares.

“Ante los hechos investigados, la Comisión Investigadora de la Asamblea Legislativa, “Recomendó LA SUSPENSIÓN, y solicitó a los jerarcas de la Administración Pública centralizada y descentralizada NO CONTRATAR entre otros a Luis Diego Calderón Villalobos, en funciones relacionadas con la administración financiero –contable y custodia de valores”

Así las cosas, señores de la Junta Directiva de la Caja, a todas luces es totalmente improcedente el nombramiento de don Luis Diego Calderón Villalobos en un cargo de tanta relevancia, sobre todo por sus antecedentes.

En aquellos años, tal y como sucede actualmente, se protegía a los inescrupulosos, todo, por pertenecer al grupo de los Dioses del Olimpo.

Con esto, queda claramente demostrado que el señor Luis Diego Calderón Villalobos no fue suspendido, al contrario, fue ascendido y, se le deja claro a la Administración Pública centralizada y descentralizada no contratar al señor Calderón Villalobos en funciones relacionadas con la administración financiero-contable y custodia de valores.

El día de hoy me entero, que la Junta Directiva, contrario a todas las disposiciones que se le endilgaron al señor Calderón Villalobos, nuevamente se le premia, pero, con el mayor galardón, y con todas las estrellas que lo puedan acompañar, para que sea la persona que decida y mueva los dineros de la mayor institución del país.

¿Creen realmente Ustedes, que la institución se merece ese puntapié en la espinilla?

Atentamente;

 

Roberto Mora Salazar

Céd: 1-0396-0099

Correo electrónico: [email protected]

8 de octubre de 2019

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