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Estimado señor Presidente de la República, Lic Luis Guillermo Solís Rivera.

Aprovecho dicha misiva para enviarle un cordial Saludo.

Ante los últimos acontecimientos y, publicaciones en diferentes medios periodísticos sobre el estado agónico en que se encuentra nuestra Caja Costarricense de Seguro Social, quisiera con el respeto que Usted se merece, hacer mención de algunas acciones que por Ley le corresponde llevar a cabo, al jerarca de nuestra Institución de Salud, según mi humilde perspectiva.

Reza en nuestra Constitución Política su Artículo 73:

“Se establecen los seguros sociales a fin de proteger a los trabajadores contra los riesgos de enfermedad, invalidez, maternidad, vejez, muerte y demás contingencias que la ley determine, y se prescribe que la administración y el gobierno de los seguros sociales estarán a cargo de una institución autónoma, denominada Caja Costarricense de Seguro Social”.

También, en nuestra Carta Magna, en su artículo 177 dice:

(…)

“Para lograr la universalización de los seguros sociales y garantizar cumplidamente el pago de la contribución del Estado como tal y como patrono, se crearán a favor de la Caja Costarricense de Seguro Social rentas suficientes y calculadas en tal forma que cubran las necesidades actuales y futuras de la Institución. Si se produjere un déficit por insuficiencia en las rentas, el Estado lo asumirá, para lo cual el Poder ejecutivo deberá incluir en su próximo proyecto de presupuesto la partida respectiva que le determine como necesaria la citada Institución para cubrir la totalidad de las cuotas del Estado”.

Ante este panorama señor Presidente, si Usted me lo permite, haré algunas observaciones:

Queda claramente establecido, que la Caja Costarricense de Seguro Social es una INSTITUCION AUTONOMA, sin embargo a través de los años, los diferentes gobiernos han manoseado sus juntas directivas con el nombramiento de tres plazas de las nueve existentes, siendo una de ellas, la del presidente ejecutivo (a).

Considero, que el logro al cual han llegado los anteriores gobernantes es claro, ya que según reza el Artículo 177 de nuestra Carta Magna, cada año la Presidencia Ejecutiva de la Institución, debe ordenar a sus subalternos un estudio bien elaborado, donde se indiquen las rentas suficientes y calculadas, para que cubran las necesidades actuales y futuras de la Institución, con el fin de que el gobierno las incluya en su próximo proyecto de presupuesto de partida respectiva.

Hasta donde tengo memoria, nunca me he enterado que ello se haya llevado a cabo por ningún gobierno de turno.

Ahora bien, en otro orden de cosas, indican los titulares de los medios informativos, que el Gobierno se opone a dar aporte extra a la CCSS.

En la última Comisión de Notables que estudió los problemas de la CCSS en la administración pasada, se dijo que los resultados del mismo, apuntaban a medidas con un costo político, pero que era necesario encontrar el valor para aplicarlas.

Entre ellas, quedo plasmada la gran inversión que ha llevado a cabo la Caja por décadas para el desarrollo del EXPEDIENTE DIGITAL.

Dicho proyecto, comenzó en el año 1998, con el fin de convertir los archivos clínicos en fichas electrónicas accesibles en cualquier centro de salud de la institución en el país, sin embargo, a la fecha no existen ni siquiera esperanzas para tenerlo funcionando como tal.

El suscrito siempre lo ha dicho, inclusive en una invitación que se me cursó en la Unión Médica con su Junta Directiva en pleno, la presión ejercida por el gremio de los profesionales en salud, es y ha sido, que el EXPEDIENTE DIGITAL ÚNICO EN SALUD (EDUS), va a dar al traste con el control de las citas, la productividad del personal médico, las horas de entrada a laborar de los mismos, el uso de equipos, la prescripción de medicamentos y, de las incapacidades etc.

Por supuesto, ello va en contra de los grandes intereses creados por grupos de gran poder económico y político de la institución.

A pesar de la existencia de Resoluciones de la Sala Constitucional y diferentes excitativas del Congreso para que dicho expediente empiece a dar sus propios pasos, en 18 años los avances prácticamente son nulos.

Es cuestión de analizar rápidamente el por qué de esta situación:

En estos momentos, se están dando citas en los hospitales y centros de salud, hasta por 10 años plazo, dependiendo de la dolencia y la rama médica a la cual pertenezca.

En datos emitidos por la institución del 6 de junio del 2015 a febrero pasado, 153.000 personas esperan por cirugías y exámenes médicos, sin contar citas con especialistas, ni ultrasonidos o mamografías, que en otros años llegaron a sobrepasar las 300.000 en espera.

Ante el dolor y la urgencia de un diagnóstico en que se encuentra cualquier ser humano, ante la imposibilidad de que se le atienda a tiempo en la Caja Costarricense de Seguro Social, sobre todo si se trata de un familiar cercano, cualquiera, ante tal emergencia hace lo imposible para pagar consulta privada y conseguir los medicamentos que prescriba el profesional en ciencias médicas, así sea enjaranándose con un préstamo no deseado.

En la gran mayoría de los casos nos preguntamos: ¿quién fue el galeno que nos atendió en su cómodo y elegante consultorio privado? si no fue el mismo médico que nos atiende en el hospital o clínica de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Por ello don Luis Guillermo nos podemos preguntar ambos: habrán intereses supremos para que el EXPEDIENTE DIGITAL o electrónico no surta efecto.

Definitivamente, los que llevamos las de perder, somos los que no tenemos medios suficientes para pagar consulta privada ante un mal o enfermedad urgente, porque no tenemos como ejercer presión ante las autoridades correspondientes, ya que el sistema nos tiene atrapados.

 

Atentamente;

 

Roberto Mora Salazar

Céd: 1-396-099

Cel: 8340-4504

Correo electrónico: [email protected]

7 de Junio de 2016

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