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Estimado señor Carlos Denton, columnista del Periódico La República y, Presidente de la Junta Directiva de CID/Gallup, S.A.

Sirva la presente para enviarle un saludo cordial.

Con relación a la publicación realizada el día 10 de Febrero recién pasado, página 19 de OPINIÓN del Periódico la República, quisiera de manera atenta y respetuosa hacerle algunos comentarios:

“Cuando la ley se equivoca”

“Cuando la Contraloría General de la República anuló la compra de un sistema de señalización para los puntos donde el ferrocarril pasa por calles en pleno uso, se equivocó, por lo menos moralmente. Le faltó un papel al oferente y, sin duda, siguieron la ley “al pie de la letra”. Pero ahora el Incofer ha anunciado que tomará un año para replantear la licitación y pasar por todo el proceso; no será hasta 2017 que los habitantes recibirán la protección que necesitan.

Quisiera con todo respeto, indicarle que aunque no soy ducho en la materia, como ciudadano conozco que existen los carteles de licitación, en los cuales se describen todas las especificaciones y condiciones para su participación, sean entonces, requisitos indispensables.

Todo ello, con el fin de que todas las partes que participen en las mismas, tengan igualdad de condiciones.

“Durante este año se contabilizarán incontables choques entre vehículos y el tren, con pérdidas de miles de millones, habrá muertes y lisiados, y muchas horas pasarán los motoristas atrapados en presas provocadas por los accidentes.

A la empresa que ganó la licitación, le faltó presentar el papel que certifica que está inscrita como patrono en la Caja. ¿No hubiera sido más apropiado en este caso pedirle que trajera el papel antes de firmar el contrato?”

¿No cree don Carlos, que el problema radica propiamente en la empresa que participó en dicha licitación, ya que aparentemente no cuenta con el personal idóneo para su preparación y presentación?

Cree este humilde servidor, que el fin no justifica los medios, si no se cumple con lo establecido específicamente, no califica, para ello a la hora de la apertura de la licitación, se abre un acta donde todo queda estipulado y firmado por todas las partes presentes.

¿Qué es más importante? ¿Unas cuantas vidas humanas o la inviolabilidad de los procedimientos de la Contraloría?

Considero don Carlos, el meollo del asunto no es específicamente como Usted lo enfoca, porque yo podría ponérselo desde este otro punto de vista.

¿Cuántas vidas humanas se pierden por la violación a los procedimientos de los patronos que irresponsablemente se brincan e incumplen con lo que indica nuestro ordenamiento jurídico y normativa vigente en cuanto a obligaciones con nuestra Seguridad Social?

¿Cuánto le adeudan los patronos morosos no solo a la CCSS sino que a las demás instituciones de bien social?

Los dineros que deben entrar mes a mes, a las arcas de la CCSS, salvarían no unas cuantas vidas, serían cientos de vidas, sin embargo, mucho de ello ocurre justamente, por la falta de mano dura por parte de nuestras instituciones contraloras.

Muchos niños, tienen alimento por lo menos una vez al día, por los programas de Asignaciones Familiares e Imas, pero, muchos patronos simplemente no inscriben a sus trabajadores ante la CCSS o, no pagan en el tiempo y forma sus adeudos, ¿por qué? porque las mismas instituciones se hacen las de la vista gorda.

Por ello, cabe lo dicho por el pensador “Eduardo Galeano: La impunidad premia el delito, induce a su repetición y se hace propaganda, estimula al delincuente y contagia su ejemplo”

Desde la creación de la Caja Costarricense de Seguro Social, muchos patronos participaban de las licitaciones con la Administración Pública, sin siquiera estar empadronados o inscritos ante la CCSS, sea entonces siempre hicieron lo que quisieron y, los perjudicados como siempre, sus trabajadores, nuestros conciudadanos.

Le comento que gracias a Dios y, debido a los abusos incurridos constantemente por parte de los contratistas, en la Gaceta N° 46 del 7 de Marzo del año 2011, se publicó una REFORMA al artículo 74 de la Ley Constitutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social, que dice:

“Los patronos y las personas que realicen total o parcialmente actividades independientes o no asalariadas, deberán estar al día en el pago de sus obligaciones con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), así como con otras contribuciones sociales que recaude esta Institución conforme a la Ley.

Para realizar los siguientes trámites administrativos, será requisito estar INSCRITO COMO PATRONO, trabajador independiente o en ambas modalidades, según corresponda, y al día en el pago de las obligaciones, de conformidad con los artículos 31 y 51 de esta Ley”.

Don Carlos, no creo la empresa de la cual Usted habla, incumpla con estos mandatos de la Seguridad Social, sin embargo, olvidó un procedimiento, olvidó una especificación, no es culpa de la Contraloría General de la República su descuido u omisión, no le queda más que apechugar su negligencia, aunque por ello nos veamos afectados los usuarios de las carreteras nacionales, pero, o hacemos cumplir la ley o seguiremos en este descalabro de país, donde cada quién hace lo que le convenga.

 

Atentamente;

 

Roberto Mora Salazar

Céd: 1-396-099

Cel: 8340-4504

Correo electrónico: [email protected]

1 de Marzo de 2016

http://robertomorasalazar.ticoblogger.com/

 

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