impunidad

 

Señor Iván Guardia Rodríguez, por medio de la presente doy acuse de recibo a la nota del señor Daniel Muñoz Corea y, procedo a informarle, que tanto el señor Daniel Muñoz como el suscrito, seguiremos adelante con las denuncias interpuestas ante el Ministerio Público en su contra.

 

En ningún momento crea o se imagine, que con actos delictivos como el protagonizado por Usted y su señora esposa Adriana Maritza Gutiérrez Coto en el supermercado Walmart de Curridabat, nos van a amedrentar o intimidar, al contrario, con más fuerza actuaremos hasta que la impunidad que se vive en nuestra Caja Costarricense de Seguro Social, sea cosa del pasado.

 

Roberto Mora Salazar

Cel: 8340-4504

 

Estimado Roberto:

Agradezco profundamente su mensaje y apoyo. Ciertamente, el pasado lunes 1º de diciembre experimenté una situación bastante desagradable, pues encontrándome alrededor de las 06 p.m. en Wallmart, observando los precios de un producto, repentinamente escuché a mis espaldas a una persona que insistentemente y con tono provocador preguntaba “¿Qué más les vas a decir a los fiscales?”, “¿Qué más les vas a decir a los fiscales?”

Dado que escuchaba la voz cada vez más cerca de mí, volteé a ver hacia mi lado derecho y me percaté que tal frase me la estaba dirigiendo a mí el “Señor” Iván Guardia Rodríguez, Director Financiero Contable de la CCSS. Al quedar ambos frente a frente, separados únicamente por el carrito de compras que él llevaba, el Sr. Guardia Rodríguez repitió esa frase nuevamente, giró el carrito en dirección opuesta y propinó graves amenazas contra mi persona.

Quedé en estado de shock por unos segundos, luego reaccioné dirigiéndome hacia él indicándole que sus amenazas no me intimidaban y que más temprano que tarde él enfrentaría a la justicia por los presuntos actos de grave corrupción que ha cometido.

Para ese momento, la segunda esposa de Don Iván, Adríana Gutiérrez Coto, se encontraba al lado de él siendo que al escucharme me dijo que mis denuncias les habían hecho mucho daño a ellos como pareja, a lo que respondí que yo simplemente cumplí con mi deber de defender a la CCSS y a sus asegurados.

La “Señora” Adriana arremetió contra mi dándome fuertes golpes con su puño en mi hombro izquierdo, pero mientras me agredía yo le decía que esos golpes no me dolían, pues lo que más me duele es el grave daño que Iván Guardia habría ocasionado a la Caja, particularmente a los asegurados más humildes que tanto necesitan de los servicios de esta Institución.

Ante esto, esa “Señora” –con más fuerza y furia– asestó puñetazos en el pómulo izquierdo de mi cara, siendo que nuevamente le repetí que sus golpes no me dolían, pero  el daño que su esposo habría causado a la CCSS y a múltiples personas inocentes; entre ellas, A su primera hija, la del “pelito”, a la cual deseaba “hacerle colitas”. Luego, ambos se dieron vuelta y continuaron haciendo compras como si nada hubiese pasado.

Nuevamente quedé en shock, pero reaccioné solicitando la colaboración del Gerente de turno y de la seguridad del supermercado. Se procedió a llamar a la policía, misma que se presentó alrededor de las 07:00 p.m., también acudió mi abogada; siendo que al día siguiente procedí a denunciar el hecho ante diferentes fiscalías.

Pero,  ¿a cuál ciudadano consiente de la importancia de la CCSS para el bienestar del país, no le dolerían los siguientes hechos presuntamente cometidos por el Sr. Iván Guardia y otros jerarcas, mismos  que desde mayo de 2012 denuncié ante el Ministerio Público, la Contraloría General de la República y otros entes fiscalizadores?:

1)   Habría edificado una lujosa casa en el Residencial Alta Monte con materiales de construcción PROPIEDAD DE LA CCSS valorados en varios millones de colones, destinados para un centro de salud.

2)   Habría recibido cuantiosas DÁDIVAS EN DÓLARES a cambio de “FAVORES” a empresas proveedoras de la CCSS, especialmente compañías farmacéuticas.

3)   Habría “MAQUILLADO” información financiera a efecto de aprobar beneficios salariales a alrededor de 50.000 funcionarios de la institución, induciendo a error a la Junta Directiva y provocando una crisis financiera sin precedentes que deterioró aún más la prestación de los servicios de salud.

4)   Habría consentido –con conocimiento de causa– cuantiosos subsidios ilegales del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte al Seguro de Salud, ello para solventar la crisis de liquidez de este último afectando sensiblemente la situación financiera del primero.

5) Sería corresponsable de la debacle de la cartera crediticia del Seguro de IVM cuyas pérdidas a valor presente podrían ascender a ¢15 mil millones de colones.

Más duele aún saber que a partir de mis denuncias, hace más de un año el OIJ, la Fiscalía y la Contraloría General de la República tipificaron –contra el Sr. Iván Guardia y otros jerarcas de la CCSS– presuntos DELITOS por daño a la Hacienda Pública y al interés público que, de confirmarse en la etapa de juicio, podría implicar penas de prisión de varios años. Asimismo, existen informes de la Auditoría Interna y al menos una investigación preliminar que también confirman mis delaciones.

Adicionalmente, en octubre pasado el 85% de los diputados presentes en el plenario legislativo aprobó solicitar la renuncia del Sr. Guardia Rodríguez y demás funcionarios implicados.  No obstante, a la fecha Don Iván y los otros presuntos responsables siguen ocupando sus puestos, tomando decisiones por cuantiosos recursos y no se adopta aún ninguna medida correctiva.

Por si fuese poco, la ex esposa del Sr. Guardia Rodríguez lo denunció por violación, ante lo cual podría ser condenado a varias décadas de cárcel.

Así, las amenazas y agresiones de la pareja Guardia-Gutiérrez  hacia mi persona, ilustran su enojo ante las pruebas que he presentado como denunciante y testigo.

Emocionalmente, las amenazas y los golpes que recibí en mi hombro y cara me han marcado profundamente, al punto de sentir que no sólo los recibí yo,  SINO TAMBIÉN TÚ, ROBERTO, que igualmente has denunciado la tremendaCORRUPCIÓN que, cual cáncer con metástasis, destruye día a día a la CCSS.

Asimismo, cada uno de los 9 diputados(as) que conformaron la Comisión Investigadora  de la crisis de la CCSS, que claramente evidenciaron las graves irregularidades del Sr. Iván Guardia.

También, cada funcionario(a) que honestamente trabaja para CCSS, en especial aquellos que por oponerse a la corrupción han sufrido cruel ACOSO LABORAL.Adicionalmente, cada asegurado(a) que con justa razón anhela mejores servicios y, por supuesto, cada uno de los más del millón de ciudadanos que en las elecciones presidenciales votó esperanzado en la eliminación de la corrupción existente en la CCSS.

No deseo terminar sin aclarar que, hasta donde tengo conocimiento, a la fecha el Sr. Iván Guadia Rodríguez enfrentaría –al menos– cuatro causas penales, un procedimiento administrativo de la División Jurídica de la Contraloría General de la República; siendo que están en desarrollo otras denuncias en su contra. EnNINGUNO DE LOS CASOS, este funcionario ha obtenido sobreseimiento definitivo.

Así, al tiempo que reitero mi agradecimiento por tu apoyo, categóricamente enfatizo que las amenazas y agresiones de la pareja Guardia-Gutiérrez no me amedrentan y mucho menos me harán claudicar. Haré lo que esté a mi alcance para que ambos asuman las consecuencias de sus actos.

Finalmente, estimado Roberto, dejo a tu discreción replicar este correo a los miles de ciudadanos y ciudadanas que te honran con su respeto y agradecimiento.

Atentamente,

Daniel Muñoz Corea.

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