ISLA CALERO, COSTA RICADoña Laura Chinchilla Miranda, Presidenta de la República, mucho gusto de saludarla.

Entiendo perfectamente que las políticas con relación a conflictos con otros países tienen y deben de hacerse con mucha cautela, prudencia y con cabeza fría.

Usted tiene como mandataria, que velar por el bienestar de los ciudadanos de este país, eso lo entiendo perfectamente, sin embargo estimada Presidenta, ya las cosas han llegado a extremos inaguantables, además de peligrosos para nuestra querida nación y, sobre todo, nuestra soberanía.

Nuestro Canciller, don Enrique Castillo Barrantes, de forma muy atinada indica que ninguna otra nación del mundo quiere ayudarnos en cuanto al atropello que comete de forma repetitiva una y otra vez el Presidente del País de Norte contra nuestro país.

Ya las cosas no son como antes, ahora cada quién defiende lo suyo de acuerdo a sus intereses. ¡Que cada quién se defienda cómo pueda!

Doña Laura, si alguien trata o se mete a mi casa sin el debido consentimiento, le aseguro, si con mi vida tengo que defenderla, lo haré sin titubeo alguno, mi casa es sagrada, mi familia lo es también y nadie me la violentará bajo ningún punto de vista. ¡PRIMERO MUERTO!

Mi País es sagrado, mi familia de igual forma y mis conciudadanos y habitantes de este País lo son también, es más, en este plano, mi Presidenta y mis Ministros son y serán intocables por gente ajena y malintencionada de otras naciones. Nuevamente ¡PRIMERO MUERTO!

Con esto quiero y trato de decirle señora Presidenta, que de manera respetuosa insto a todo el pueblo, hombres y mujeres de este hermoso y pacífico País, para que nos levantemos como uno solo, a defender nuestra Patria de los invasores que aprovechándose que no tenemos ejercito ni armas, nos quieren avasallar.

Cierto no tenemos armas, pero tenemos un temple inigualable, excepcional que con un simple grito y un garrote, amedrentaremos a cualquiera que se quiera aprovechar disque de nuestra debilidad.

No podemos seguir de acusetas como niños ante la Corte Internacional de la Haya, que sin duda hasta se mofan de nuestras quejas y denuncias, pensando que sobredimensionamos las mismas porque estamos temblando de miedo.

¡Dice Usted que no podemos manchar nuestro expediente de pacifistas ante los organismos de derecho internacional!

Perdón señora Presidenta, ya esto importa poco, tenemos que demostrar a nuestros niños y ancianos, además, al mundo entero, que nuestro País se defiende de manera feroz y con agallas.

“Cuando alguno pretenda tu gloria manchar, verás a tu pueblo, valiente y viril, la tosca herramientas en armas trocar”.

Adelante doña Laura, no tenga miedo, llegó la hora de levantar a un pueblo que defenderá lo suyo con honor y patriotismo.  Nadie, nunca más, nación alguna irrespetará a nuestros gobernantes y mucho menos a un pueblo honesto, trabajador y bravío que no hay que empujarlo para defender lo suyo.

Me ofrezco de carne de cañón, Usted me presta un arma que dispare al menos un tiro a la vez, y en primera fila iré a sacar a estos malhechores de nuestra ISLA CALERO.

Se acabaron las escusas, Usted será respaldada por un pueblo valiente.

Demostremos al mundo entero que así como somos PURA VIDA, los tenemos bien puestos.

 

Atentamente;

Roberto Mora Salazar

Céd: 1-396-099

Cel: 8340-4504

Correo electrónico: [email protected]

17 de Setiembre de 2013

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