La Caja es nuestra

La Caja es nuestra

Doña Ileana Balmaceda Arias, Presidenta Ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Tenga Usted muy buenos días.

En el periódico La Nación del día de hoy en la sección El País, página 5A aparece un reportaje que dice:

DESCONCENTRACIÓN NO MEJORÓ SERVICIOS

CCSS retoma control de hospitales por gestión deficiente

 

En 12 años, autonomía no bajó listas de espera ni optimizó procesos

Medida fue dada a conocer a directores de 18 áreas de salud y 16 hospitales

 

http://www.nacion.com/2013-04-05/ElPais/CCSS-retoma-control-de-hospitales-por-gestion-deficiente.aspx

Aunque los comentarios pueden ser muy extensos en cada una de los temas, quisiera referirme a uno de manera específica.

“En 12 años, autonomía NO BAJÓ LISTAS de espera” (…)

Como siempre lo he dicho, el problema de la CCSS, son los políticos de turno, ya que simplemente dictan directrices y las marionetas se mueven al son de sus intereses.

Estos políticos inescrupulosos, con acciones disfrazadas han tomado acciones contraproducentes para la Institución.  Una de ellas, las medidas de “desconcentración” que justamente al cabo de 12 años nos damos cuenta que fue algo meramente cosmético.

“La decisión se dio luego de que una comisión de la Caja emitiera un informe en el que señala que la desconcentración “no produjo impacto en la gestión y calidad de servicios a los usuarios, lo que era parte esencial de su razón de ser”.

Dicho de otra manera doña Ileana, hemos perdido 12 años y nuevamente nos damos cuenta que ni las filas y mucho menos las listas de espera han disminuido.

No crea que tengo una bola de cristal donde puedo predecir el futuro ni nada por el estilo, sin embargo, le voy a predecir lo siguiente:

Mientras los ambiciosos políticos y grupos organizados tengan injerencia en nuestra Benemérita Institución, las listas de espera y las citas a largo plazo nunca bajarán, al contrario, crecerán considerablemente.

La razón es muy sencilla, la Caja se encuentra desde hace muchos años en una privatización disfrazada.

En el tanto existan filas interminables para sacar citas de cualquier especialidad o consulta y, años para listas de espera ya sea de especialistas u operaciones; las Clínicas y Hospitales privados trabajan a reventar y por supuesto, en los medios informativos del día, aparecen muchas más que están a punto de abrir o con grandes remodelaciones.

Con un poquito de razonamiento, sin ser un letrado en la materia concluyo:

Si yo tengo un familiar que se le diagnosticó un problema serio de salud que tiene que ser tratado a la mayor brevedad, o si se le encontró algún padecimiento grave y tiene que ser intervenido quirúrgicamente de manera inmediata ¡entonces….!

Una de dos, o procedo a buscar financiamiento inmediato para que mi familiar sea atendido tratado u operado en una de estas Clínicas y Hospitales privados de manera inmediata, o espero, a que de forma inhumana se muera para que después de fallecido –probablemente a los años- la cita de la Caja se pueda hacer efectiva.   ¡Qué horror!

Claro está, la voy a poner en autos de quién me iba a atender u operar al familiar de forma privada.  ¡En la gran  mayoría de los casos, el profesional en medicina (médico) que lo atendía en la CCSS!!!!.

Me explico entonces doña Ileana el por qué nunca bajarán las filas ni listas de espera y mucho menos las citas a largo plazo.

Existen grupos organizados (inhumanos) que su único interés es hacer dinero a cualquier costa y sin importar a quién o a quienes se les pueda hacer daño.

CONCLUSIÓN: No nos engañemos ni tratemos de engañar a los demás, ésta mafia no permitirá que estas cosas cambien, al contrario necesitan agudizarla.   PRIVATIZARLA.

Ustedes se quejan un día y otro también de la Sala Constitucional, que está cogobernando con Ustedes y que con sus resoluciones afectan considerablemente los intereses económicos de la Institución.

Con todo respeto doña Ileana le comento, que gracias a Dios existe la Sala Cuarta porque sin ella mucho de nosotros, el pueblo, LOS ASEGURADOS, que pagamos toda una vida para que se nos atienda dignamente, hemos sido tratados e intervenidos quirúrgicamente y, hoy en día gracias esa Sala tenemos calidad de vida, porque al menos el suscrito no tuvo medios  para sacar un préstamos millonario para ser atendido por los voraces de la medicina privada.

Dicho de otra manera, la Caja me atendió obligatoriamente, -por resolución de la Sala Cuarta-, pero las costas de esa atención han sido financiadas por las cuotas que por toda una vida he pagado a la Institución, entonces, cuál es la queja de Ustedes los jerarcas si yo al cabo de mi vida productiva financié esos servicios.

La Caja fue creada para la Seguridad Social, el problema es que ese concepto los jerarcas de la CCSS hace muchos años lo perdieron de vista.

Que Dios nos coja confesados, porque muchos asegurados no tendrá ni siquiera tiempo para eso.

 

Atentamente;

 

Roberto Mora Salazar

Céd: 1-396-099

Cel: 8340-4504

Correo electrónico: [email protected]

5 de Abril de 2013

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