Doña Laura, una vez más, actúe de inmediato pero sin miramiento alguno, haga lo que tenga que hacer CON FIRMEZA, que no le tiemble el pulso.   Usted no se imagina cuanto se lo agradecerá el pueblo; debería hacerlo hasta por popularidad si es del caso.  Intervenga la CCSS antes de que un sin número de inescrupulosos se aprovechen de ésta situación.  Se lo pido en nombre de los que usamos  los servicios de la CCSS para tener una salud aceptable.
  
Saludos cordiales
 
 
Roberto Mora Salazar
8340-4504
———- Mensaje reenviado ———-
De: Dr. Juan Jaramillo A <[email protected]>
Fecha: 9 de abril de 2011 11:58
Asunto: LA CAJA DEBE C ONTINUAR EN SUS FUNCIONES A PESAR DE LOS PROBLEMAS POR EL BIEN DE LOS COSTARRICENSES

EL SEGURO SOCIAL DEBE CONTINUAR EN SUS FUNCIONES A PESAR DE LOS PROBLEMAS, POR EL BIEN DE LOS COSTARRICENSES

 

Dr. Juan Jaramillo Antillón. (LA PRENSA LIBRE, 15.  Sábado 9Abril, 2011)

 

La prensa nacional nos trae últimamente noticias alarmantes sobre el Seguro Social, ya no solo, por fallas en los servicios médicos consistentes especialmente en tardanzas para consultas con especialistas o internamientos para operaciones electivas (no emergencias), que de semanas de espera, han pasado a meses o años, algo inaceptable, y por la falta de algunos medicamentos; sino también, por déficit financiero del mismo. Las autoridades de la Caja, confirman eso cuando intervienen para investigar a la Gerencia de Pensiones y ahora a la Gerencia Financiera. Esta última revela dificultades de pago a los proveedores debido a que los gastos no están aumentando tan rápidamente como los ingresos, aparte del aumento de costos de los equipos y medicamentos, a los aumentos salariales, (sólo el aguinaldo le cuesta 50 mil millones y el salario escolar otros 50 mil millones), a que los gastos en incapacidades no controladas fueron de 27 mil millones de colones, ejemplo de esto es el hecho que los empleados de la CCSS quintuplican las incapacidades del sector privado, que en promedio cada trabajador del de Japdeva se incapacitó 24 días al año ( le siguen los empleados de la Caja con 21 días).  Que al pago de guardias a algunos colegas fue de muchos millones mensuales, por guardias y tiempos extraordinarios. Por aumentos de puestos en áreas administrativas no necesarios y a la falta de pago puntual del gobierno y la morosidad de muchas empresas que por años han estado en deuda en sus cuotas con la Caja debiendo sumas de miles de millones de colones, sin que se les cobrara a tiempo.

Resulta increíble que la Caja tiene una demanda judicial a una empresa a la que le alquilaba una bodega por retención indebida de bienes valorados en 8 mil millones y volvió a hacer con él un contrato de alquiler de una bodega por 3.488 millones.

A todo eso, se agrega,  que no se pudieron vender a finales del 2010, los certificados de depósitos con que el Gobierno cancela sus deudas.

Por esas razones, la alarma ha cundido entre la prensa y la población. Por otro lado la prensa señaló el 14 de marzo de este año, que según los informes que publicó la Contraloría General de la República, sobre un análisis de los presupuestos del 2011, el INS tuvo en el 2010 un superávit de 499.000 millones y la ¿CCSS uno en ese mismo año de 146.000 millones? Lo cual desconcierta a cualquiera sobre la verdadera realidad del problema. En todo caso, creo que se exagera a mi juicio, cuando se habla de que la Caja está a un paso de hundirse en problemas, las deudas por 81 mil millones (una enorme suma) son sin embargo poco, si se compara con el presupuesto global de la Institución de más de 1.3 billones de colones. Lo que si confirma esto, es que ha fallado le gestión institucional y la toma de decisiones al parecer por falta de ideas adecuadas para solventar los problemas e innovar y crear cambios en la institución, y como dice la propia Auditoría de la Caja, no se han establecido estrategias eficaces para evitar esta crisis financiera, lograr disminuir la evasión de cuotas, racionalizar el gasto eliminando los superfluos y estableciendo un plan de inversiones adecuadas y resolver el grave problema de las tardanzas en consultas especializadas e internamientos. 

Los servicios de la Caja deben prevalecer, ya que no hay nadie ni nadie en el país que pueda sustituir sus servicios, y los cambios serán aceptados siempre y cuando conserven lo logrado al presente en cantidad y mejoren la calidad y la oportunidad de la asistencia médica. La Caja tiene 29 hospitales, 105 áreas de salud, con sus clínicas integradas para atender enfermos, un sistema de Atención Primaria con más de 1000 EBAIS distribuidos en todo los cantones, y que dan educación en salud, prevención (vacunación, consejos, etc.) y consulta médica a las comunidades.  Se dan más de 18.5 millones de consultas médicas, odontológicas y de otro tipo. Si se atendieron más de 5 millones de consultas de emergencias, esa cifra de consultas equivale a que cada ciudadano hubiera consultado varias veces al año. Si agregamos que casi 330 mil personas fueron internadas anualmente (8 personas de cada 100 costarricenses),  que 130 mil o más fueron operadas en cirugía mayor y mucho más en cirugía menor, que se hicieron 62 millones de exámenes de laboratorio, sin contar con decenas de miles de exámenes de endoscopías, mamografías, ultrasonidos, TAC, resonancias magnéticas, biopsias, citologías y se atendieron mas del 90% de los partos del país y que se dieron más de 70 millones de medicamentos. Además, el Seguro Social (aún imperfecto pero perfectible) atiende a los pobres sin trabajo (aproximadamente 20% de la población) y con lo cual damos ejemplo al mundo de universalidad, solidaridad y equidad, pues todos debemos contribuir a mejorarlo y no permitir bajo ningún concepto que pueda ser destruido en alguna forma, ya que no tenemos sustituto posible. Y no queremos que nos pase lo de Chile que privatizaron el sistema cuando Pinochet subió al poder, con el cuento de libre elección médica y más rápida atención, y hoy después de años vemos que solo el 20% de las personas está en los programas de seguro privados, un 10% (los militares y la policía) tienen también su seguro privado, y el 70% de la población se encuentra en el programa de medicina pública llena de defectos. Con el problema de que un 30% dejó de cotizar para la medicina pública (el 20% de los asegurados ricos, y 10% de los militares, y ahora solo lo hacen para sus seguros privados, incluso pagando aparte extras elevadas. Ese país perdió la equidad y la solidaridad, aunque digan que tiene maravillosos hospitales privados. Mejoremos lo que tenemos, hay muchas estrategias a seguir, pero no lo cambiemos.

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